Sociedad / EdiciÛn Impresa
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cÛmo cambia la rutina familiar ante el cierre de colegios con alumnos contagiados

Descontrolados en casa por la gripe A

Las madres tuvieron que ingeni·rselas para mantener a los chicos ocupados. Los maestros enviaron ejercicios por mail, para que los alumnos no se atrasen. Pero hay casos en que no se respeta la consigna del aislamiento: organizan pijamas parties y salidas al cine.

Tamara Smerling y YÈsica Di Santo
07.06.2009

Florencia. Est· embarazada y tiene tres hijas que no fueron al colegio. Hasta a la m·s chica le dieron actividades para hacer en la casa.

Cristina tiene una nena que va a 7† en el Colegio ìFray Mamerto Esqui™î. Dice que su hija, no bien supo que no habÌa clases durante 15 dÌas por un caso de gripe A en la escuela, corriÛ a juntarse con los compaÒeros. Los pap·s se pusieron de acuerdo para que no lo hicieran. ìCuando entendieron lo que pasaba, no se vieron las caras en las dos semanasî, dice la mujer. M·s de 30 escuelas tuvieron que cerrar sus puertas para que sus alumnos no se contagien y los padres y los docentes se vieron obligados a tomarse vacaciones ficticias: les enviaron tareas para que no pierdan el hilo de las clases. El cierre de los colegios ñhasta que pase la etapa de contagioñ determinÛ que los padres se pusieran en campaÒa para buscar actividades para sus chicos que tuvieron que quedarse en casa, cuando ni las vacaciones de verano (tan lejos) ni el receso de invierno (tan cerca) figuran en los planes de la fr·gil rutina familiar.

Betina es mam· de una nena de un colegio del conurbano que cerrÛ cuando se conociÛ que un nene de 3† tenÌa gripe. Se vio obligada a decir que no cuando todas estas tardes recibiÛ llamadas de otras mam·s que convidaban a su nena a jugar: ìMi nena se hizo el an·lisis y todavÌa no sabÌa los resultados, tenÌa que quedarse en casa aislada, la idea era cumplir con el protocolo y por eso me llamÛ la atenciÛn lo que hacÌan otras madresî, dijo, indignada. Carolina, otra mam· de zona norte, un hijo en jardÌn que tampoco fue a la escuela, insistiÛ que los padres tienen que ubicarse en el hecho de ìser solidariosî y no organizar salidas al teatro para que sus hijos se diviertan como si estuvieran de vacaciones. Cristina, la mam· del Esqui™, reconoce tambiÈn que la mayor preocupaciÛn una vez descartado el contagio fue la pÈrdida de dÌas de clases. ìLa tarea por internet, que le dieron los maestros, ayudÛ a mantenerlos ocupados. La idea era que no frecuentaran lugares p™blicos como el cine o el teatro. Ac· en casa la vida fue normal, estuvo muy tranquila y eso que socialmente es muy activaî.

Para que los chicos no queden quince dÌas sin clases, el Ministerio de EducaciÛn recomendÛ deberes para hacer en casa cuando las escuelas cierran sus puertas. Para matem·ticas o ciencias, se les propuso actividades basadas en programas del Canal Encuentro; en el caso de lengua, pidieron que sean las mismas escuelas que distribuyan libros y revistas de sus bibliotecas. Florencia es mam· de tres nenas que van al colegio Northlands de Nordelta. La escuela cerrÛ la semana pasada, por orden del Ministerio, que detectÛ el caso de un nene con gripe en otra sede. Los padres se quejaron pero no hubo caso: dos semanas de aislamiento. Las hijas de Florencia son Phoebe, de seis aÒos, Dominique, de cinco, y Chloe, de tres, por eso la mam· se volviÛ loca con todas en casa. ìLas nenas me descontrolaron la casa, ni siquiera pude salir para ir hasta el supermercadoî, describe la mujer, que intentÛ mantener la rutina de los horarios de escuela: desayuno, almuerzo, merienda, cena, hora de irse a la cama. Sus hijas, adem·s, recibieron tarea de las maestras: ìHasta mi nena de tres tuvo deberes, y Èse fue otro tema, porque adem·s de entretenerlas toda la semana °las tuve que educar! Espero que esta semana termine porque voy a hacer un piquete en la escuelaî.

En el Colegio del Caminante, donde hubo nueve chicos afectados, la representante legal MarÌa del Carmen Di Franco cuenta que los pap·s que llaman a la escuela dicen que sus chicos est·n aburridos. AsegurÛ que ìlos profesores les dieron tareas y se manejan por e-mail para que puedan repasar contenidos porque pronto tendr·n evaluaciones cuatrimestralesî. Adriana, mam· de una nena del Esqui™, que tambiÈn se contagiÛ de gripe, contÛ que la primer semana ìmi hija cumpliÛ el aislamiento a rajatablaî y ella y su hermanito se la pasaron frente a la computadora. ìEn cambio, la segunda semana, los que no se habÌan enfermado comenzaron a salir de casa. Mis hijos estaban muy cansados, pero se portaron bastante bien: alquilamos muchas pelÌculas e hicimos recetas de cocina como lemon pie. Me parece que es importante que los padres tomemos conciencia sobre la seriedad del asuntoî.

OPINI²N

Hay padres que no entienden

Claudio Santa MarÌa (Profesor, doctor y rector del Instituto Superior de Ciencias de la Salud)

Los colegios deberÌan cerrarse desde el punto de vista sanitario y epidemiolÛgico. Sin embargo, es necesario generar un debate y que la sociedad acompaÒe esa disposiciÛn de clausura. Es que muchos pap·s no comprenden la importancia que tiene este tipo de medidas. Cuando los ministros de Salud y EducaciÛn piensan en medidas tan extremas como la suspensiÛn de las clases, es necesario plantearse este problema. El cierre de las escuelas implica un apoyo masivo y social y una campaÒa de educaciÛn muy fuerte, que los adultos entendamos que durante catorce dÌas nuestros hijos deben quedarse en casa, no realizar pijama parties, ir al cine o al shopping. El aislamiento voluntario debe cumplir de manera insoslayable, porque las filtraciones a esa norma har·n que la pandemia se torne inevitable. En estos momentos, la mortalidad de la enfermedad es muy baja, pero el virus fue mutando y es probable que pueda convertirse en uno letal si contin™a su reproducciÛn.

Hay pap·s que aseguran que los colegios discriminan a los chicos que llegaron recientemente de viaje de otros paÌses y no los dejan ingresar a la instituciÛn. Lo cierto es que estamos en una etapa en la que hay que priorizar el todo y no las partes. Si para ese padre que su hijo no ingrese a la escuela puede ser una complicaciÛn, peor ser· el resultado si Èste contagia a otros compaÒeros una enfermedad que es de f·cil propagaciÛn. La medida sÛlo ser· efectiva si cuenta con el apoyo de toda la ciudadanÌa, que comprende su responsabilidad social y es capaz de interpretar que la salud es una construcciÛn comunitaria que requiere de compromiso y solidaridad de cada uno de sus integrantes.

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