
16/06/2009
La segunda oleada
"El H1N1 no mostró su real cara en la Argentina"
"Estamos ante la oleada inicial de esta gripe que recién empezó." Claudio Santa María, director del Instituto Superior de Ciencias de la Salud, considera que debe mantenerse la guardia levantada frente a la epidemia
"Es como tener alojado a un asesino
en casa, no hay que descuidarse" y agregó: "Por ahora se mostró como
un virus leve, pero puede ser mucho más grave cuando llegue al segundo cordón
del conurbano".
Para Santa María, que colabora con el Ministerio de Educación porteño, no se
tomó conciencia de la gravedad de una medida como el cierre de los colegios.
Por eso no se contuvo la gripe. "El aislamiento hubiera frenado la
expansión", comentó.
Santa María es concreto al pedir el aislamiento voluntario de las
personas enfermas: "Es la forma de cortar la cadena de transmisión, porque
el virus sólo puede vivir en el aire no más de unas pocas horas y en ambientes
cerrados. Se dio el 70 por ciento de los contagios en las escuelas porque las
aulas no tienen buena ventilación. Como decían las abuelas, para prevenir hay
que abrir las ventanas y dejar que entre el sol".
Capacidad de respuesta
La preocupación de Santa María por la posible irrupción del virus en el
conurbano bonaerense tiene que ver con la capacidad de respuesta social en
niveles de población de bajos recursos.
"Hasta el momento, el virus atacó principalmente a chicos con familias en
buenas condiciones socioeconómicas y que cuentan con medicina privada, con
hábitos de nutrición saludables y con información sobre esta epidemia.
Distintos pueden ser los casos si la gripe llega a lugares con precarias
condiciones sociales", comentó.
"Los contagios van a cruzar con fuerza la General Paz, hay que estar preparados
para esa situación -agregó-. Lo importante es no abandonar las medidas de
prevención. En esta etapa lo recomendable es atender especialmente a los
pacientes con complicaciones, porque los recursos logísticos y humanos no
alcanzarían para atender a todos."
Para reconocer los casos sensibles que necesitarían tratamiento "habría
que tomar en cuenta: pacientes con fiebre superior a los 39 grados en forma
constante durante tres días al menos; incapacidades respiratorias; aparición de
vómitos o diarreas; alteraciones de la conciencia, o mucosidad que se vuelve
amarillenta o verdosa", explicó Santa María, que estableció un seguimiento
de las recomendaciones en la página web del Instituto Superior de Ciencias de
la Salud.
La idea de priorizar la atención de los enfermos tiene que ver con las
capacidades de respuesta que tiene el sistema sanitario, ya que frente a la
circulación del virus de la gripe A en paralelo con el de la gripe estacionaria
no habría forma de descubrir una u otra variante de manera inmediata.
http://www.notiexpress.com.ar/news.cgi?accion=vernew&id=60764