¿Qué
es la meningitis?
La
meningitis es la inflamación y o infección de las meninges.
La
meningitis es una enfermedad infectocontagiosa grave, por su alta
tasa de mortalidad. Según la Organización Mundial
de la Salud (OMS), está ubicada entre las diez
enfermedades principales del ser humano, y debe ser
considerada una emergencia infectológica.
¿Qué
son las meninges?
Las
meninges son una membrana triple que envuelve a todo el sistema nervioso
central, es decir al encéfalo y a la medula espinal. El encéfalo
es el conjunto de órganos del sistema nervioso central que
esta dentro del cráneo (cerebro, cerebelo, pedúnculos
cerebrales, mesencéfalo, protuberancia y bulbo raquídeo),
mientras que la medula espinal corre por dentro de la columna vertebral.
Las
meninges son tres: duramadre (en contacto con el cráneo, es
la externa), la aracnoides o capa media y la piamadre o interna
que esta en contacto directamente con el sistema nervioso central.
Entre la piamadre y la aracnoides se encuentra el espacio llamado
subaracnoideo, por donde circula el líquido cefalorraquídeo
(LCR).
La
meningitis es la inflamación y o infección de las meninges,
que afecta a la piamadre, la aracnoides y al liquido cefalorraquídeo,
por eso es una enfermedad muy grave, por que afecta al cerebro y
a la medula espinal, pudiendo dejar secuelas neurológicas
e incluso provocar la muerte.
¿Quién
la produce?
La
meningitis es producida por múltiples gérmenes, siendo
los más frecuentes las bacterias y los virus, aunque con
menor incidencia también puede ser generada por hongos y
parásitos.
Recordemos
que los gérmenes o microorganismos son seres microscópicos,
capaces de infectar al ser humano y que se clasifican en cuatro
grandes grupos:
I-bacterias,
II-virus, III-hongos, y IV-parásitos.
Todos
imposibles de ver con el ojo humano.
¿Por
qué no los vemos?
Todos
conocemos un metro, si lo divido en cien, obtengo un centímetro,
si lo divido en diez, un milímetro. Ese el limite de resolución
del ojo. Si a un milímetro lo divido en mil, obtengo un
micrón. Las bacterias miden de 0,2 a varios micrones. Si
tomo un micrón y lo divido diez mil veces obtengo un amstrong.
Lo virus se miden en amstrong. Por lo tanto jamás puedo
ver una bacteria o un virus, porque son mil o diez millones de
veces mas chicos que lo puede ver el ojo.
Tipos
de meningitis y quienes la producen
La
meningitis causada por un virus, es más frecuente y por lo
general la menos severa.
La
meningitis bacteriana suele ser más severa y son
comunes las complicaciones o secuelas (daños que permanecer
de por vida), incluso en los casos más graves, puede comprometer
la vida de la persona.
1-Meningitis
bacteriana
· Neumococo
· Neisseria
meningitidis
· Haemophilus
influenzae
· Estreptococo
grupo B
· Escherichia
coli, Kleibsiela, Enterobacter
· Listeria
monocytogenes
· Streptococcus
pneumoniae
· Treponema
pallidum (sífilis)
· Mycobacterium
tuberculosis
2
- Meningitis vírica
- enterovirus
(tales como poliovirus, coxsaquivirus y ecovirus)
- virus
paperas (parotiditis)
- virus
de la inmunodeficiencia adquirida HIV
- herpes
simplex
3
- Meningitis por hongos
- Hongos
candida
- Aspergillus
- Cryptococcus
neoformans
4
- Meningitis por parásitos
- Amebas
del genero Naegleria adquirida por inmersión de piscinas o
lagos
¿Cuándo
aparece?
Su aparición
es más frecuente en invierno y primavera las de origen bacteriano,
y en verano y otoño las de origen viral.
¿A
quien afecta?
Por lo común
afecta a niños menores de un año y de entre 1 y 5 años,
más que a adultos. Las estadísticas dicen que en períodos
no epidémicos, el 25% de los afectados son menores de 1 año,
el 50% menor de 3 años y el 80% menor de 15 años.
¿Como
se contagia?
Las
dos formas más frecuentes de meningitis bacterianas - originadas
por haemophilus influenzae y el meningococo -, afectan en especial
a los niños menores de 5 años y, ambas, se trasmiten
mediante las gotitas de saliva que se expelen al toser o por contacto
con las secreciones nasales de las personas infectadas.
Los agentes que producen este tipo de meningitis se localizan, entonces,
a nivel del tracto respiratorio y, por lo tanto, el contagio se produce
a través de la saliva, de los distintos objetos que el niño
comparte en el colegio o en la guardería y, también,
a través de la tos y de todo lo que pueda contener secreciones
respiratorias. La transmisión de la enfermedad se da de persona
a persona, pero tienen que transcurrir de 4
a 6 horas de contacto en lugares cerrados y condiciones de hacinamiento
para que se haga efectivo.
El único
reservorio es el hombre.
Se transmite de persona a persona, a través de las secreciones
respiratorias de un portador asintomático y en menor cuantía
de un enfermo.
El
contacto generalmente es cercano y prolongado.
Contacto cercano: incluye un miembro de la casa/ centro de cuidados
diurnos/ jardines maternales/ colegio / universidades/ comunidades
semicerradas en contacto con un paciente con enfermedad meningococcica,
por más de 4 h. diarias, durante 5 días de la semana;
o cualquier persona expuesta directamente a las secreciones orales
del enfermo (compartir utensilios de comida o bebidas, besos, estornudar
o toser, realizar maniobras de reanimación sin protección,
etc.)
En los períodos interepidémicos, se encuentra en nasofaringe
en un 1 a 15 % de la población. En
los convivientes puede superar el 30%. Factores como la inhalación
de humo (tabaco, biomasa, carbón, leña, etc.) y las infecciones
virales o por mycoplasma, incrementan la portación. Se han descrito
brotes de enfermedad meningocóccica siguiendo a epidemias de
influenza A.
El hacinamiento favorece la diseminación de la enfermedad.
Hay personas con mayor riesgo por ejemplo si poseen déficit
de complemento, también la asplenia (falta de bazo), hipo o
agammaglobulinemia e infectados con el VIH.
La inmunidad natural se desarrolla como resultado de la portación
asintomática de meningococos tipificables y no tipificables.
También la antigenicidad relativa de N. lactámica, presente
en la faringe de los niños pequeños. Algunas cepas de
E. coli y otras bacterias entéricas poseen polisacárido
capsular y anfígenos celulares de pared, que son inmunológicamente
similares o idénticos a los de la Nm.
La enfermedad afecta principalmente a niños menores de 5 años.
Es potencialmente fatal y siempre debe considerarse como una emergencia
Infectológica.
Puede ser epidémica, endémica o esporádica.
¿Cuáles
son los síntomas de la meningitis?
Los
síntomas de la meningitis varían en función
del organismo que causa la infección. Sin embargo, cada niño
puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas
pueden incluir:
- en lactantes
(es posible que los síntomas no se puedan detectar fácilmente):
- irritabilidad
- fiebre
- duermen
más que lo habitual
- mala
alimentación
- llanto
fuerte
- espalda
arqueada
- llanto
al levantarlo o sostenerlo en brazos
- llanto
inconsolable
- fontanela
abultada (punto blando en la cabeza del lactante)
- temperamento
notablemente diferente
- en niños
de más de un año de edad:
- dolor
en el cuello y, o la espalda
- dolores
de cabeza
- somnolencia
- confusión
- irritabilidad
- fiebre
- negarse
a comer
- disminución
del nivel de alerta
- convulsiones
- fotofobia
(sensibilidad a la luz)
- náuseas
y vómitos
- rigidez
del cuello
Los
síntomas de la meningitis pueden aparecer después de
varios días de resfrío y goteo nasal o diarrea y vómitos.
Los síntomas de la meningitis pueden parecerse a los de otros
trastornos o problemas médicos. Siempre consulte al médico
de su hijo para obtener un diagnóstico.
¿Cómo
se diagnostica la meningitis?
Lo
más importante es el diagnostico precoz ante la sospecha,
porque mejora el tratamiento y las posibilidades de sobrevida. Además
del examen físico y los antecedentes médicos completos,
los procedimientos para el diagnóstico de la meningitis pueden
incluir los siguientes:
- punción
lumbar (punción raquídea)
- hemogramas
- tomografía
computarizada, entre otras determinaciones.
Tratamiento
El
tratamiento es según indicación médica, es importante
que lo siga un medico pediatra infectólogo. El
diagnóstico precoz y la derivación oportuna brindan
cada vez más posibilidades de curación con menos secuelas.
El
tratamiento varía según se trate de:
- Meningitis
viral: suelen ser de evolución favorable y como toda
enfermedad viral no tiene tratamiento específico.
- Meningitis
bacteriana o purulenta:
se realiza el tratamiento específico con antibióticos.
Prevención
específica
Existe
la vacuna cuádruple que incluye a la antihaemophilus, que
protege contra una de las formas más graves de la enfermedad
cuando es causada por el germen haemophilus influenzae tipo b. La
misma es de aplicación obligatoria y forma parte del Calendario
Nacional de Vacunación.
Dentro
de las no obligatorias se encuentra la antimeningocóccica
contra la meningitis producida por meningococo, y la antineumocóccica
contra el neumococo.
Aquellos
que han tenido contacto directo con una persona con diagnóstico
con meningitis deben concurrir a su médico y cumplir con las
indicaciones que le recomiende el profesional.
La quimioprofiláxis (medicación antibiótica preventiva)
sólo es necesaria en algunos tipos de meningitis bacteriana
La
autoridad sanitaria es la responsable de la administración
de antibióticos (quimioprofilaxis) de manera preventiva a
las personas que hayan convivido con un paciente afectado por meningitis
bacteriana.
En
este caso, la escuela puede participar en la citación
y convocatoria de los contactos del alumno enfermo, facilitando
la aplicación de esta medida. Por tal motivo, no se indica
el cierre de los establecimientos educativos ya que de esa forma
se favorece la pérdida de control sobre dichos contactos
y la administración de quimioprofilaxis.
Salvo
indicación específica de las autoridades sanitarias,
la escuela no debe cerrarse.
MANEJO
DE BROTES EPIDEMICOS
Se define brote de enfermedad
meningocóccica, cuando la tasa de ataque es superior a 10
casos por 100.000 habitantes, en un área determinada, existiendo
relación epidemiológica entre los casos y con predominio
de un serogrupo, es mismo tipo de germen. Con vigilancia epidemiológica
activa, también se considera brote cuando la tasa de incidencia,
por edad, se duplica.
Los brotes pueden ocurrir:
1- En una entidad u organización: tres
o más casos confirmados, presuntivos o probables, que aparecen
en un período de 3 meses o menos, dentro de una misma entidad
u organización, pero que no son contactos cercanos (Ej. colegios,
universidades, cárceles, etc.).
2- En la comunidad: tres
o más casos confirmados, presuntivos o probables, que ocurren
en 3 meses o menos, que residen en la misma área y no fueron
contactos cercanos (Ej. pueblos, ciudades, países).
De hecho, en algunas circunstancias
estos dos tipos de brotes pueden presentarse simultáneamente.
Para la evaluación y el manejo de un brote de enfermedad meningococcica
se deben tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
1) Reforzar la vigilancia
activa:
En áreas donde la vigilancia
para enfermedad meningococcica es pasiva, la notificación
de casos puede ser incompleta o retrasarse. Cuando se sospeche un
brote, rápidamente debe alertarse del mismo y solicitar la
notificación inmediata de los casos nuevos.
En el país, es una enfermedad de notificación obligatoria,
según ley 15.465.
2) Detección de casos
y su confirmación bacteriológica
3) Tratamiento adecuado
de los enfermos.
4) Administración
de quimioprofilaxis y observación cuidadosa de los contactos
5) Investigar vínculos
entre los casos.
6) Determinar si el brote
sospechoso se relaciona a la comunidad o a una entidad u organización.
7) Definir la población
de riesgo.
8) Calcular la tasa de ataque
9) Seleccionar el grupo
para vacunar
RECOMENDACIONES
DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA NACION PARA LA PREVENCION
DE LA MENINGITIS |
23/4/2008 |
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El Ministerio de Salud de la Nación recomienda una serie
de medidas de prevención de la meningitis para ser implementadas
en las escuelas y otros ámbitos educativos.
Principales medidas a tener en cuenta para prevenir la meningitis
En el ámbito de la escuela se recomienda:
• Limpiar las instalaciones en forma diaria y poner énfasis
en la desinfección de los pisos con lavandina diluida
al 10 por ciento, equivalente a 1 litro de producto más
9 litros de agua.
• Limpiar y desinfectar los baños con lavandina
diluida al 20 por ciento (2 litros de lavandina en 8 litros
de agua).
• Ventilar los ambientes en forma diaria, convenientemente
en el último turno de limpieza escolar.
• Tanto en los comedores como en las escuelas, jardines
maternales y de infantes es importante evitar que los chicos
compartan vasos, caramelos, toallas, chupetines, chupetes y
demás utensilios que pudieran estar en contacto con
la saliva.
¿Cómo prevenir la meningitis bacteriana?
• Taparse la boca y nariz con un pañuelo al toser
o estornudar.
• Lavarse las manos con frecuencia durante el día.
• Evitar que los niños intercambien chupetes, mamaderas,
juguetes, alimentos, lápices, tazas, cucharas y otros
utensilios que habitualmente se llevan a la boca.
• Ventilar ropas y habitaciones, en especial las aulas.
• Controlar el estado alimentario y de salud de los niños.
• Mantener las vacunas al día.
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COMO
ACTUAR ANTE UN POSIBLE CONTAGIO
1-Cumplir con todas las recomendaciones. Es fundamental que todos los
alumnos, docentes y padres conozcan la enfermedad y que hacer
ante un posible caso.
2-Ante un posible caso, los padres
deben avisar a la escuela.
3- Los directivos confirmado el
posible caso, darán aviso al área programática
del hospital, al que pertenece la escuela.
4-Comunicaran al Ministerio de Educación ó la
Dirección General de Educación de Gestión
Privada, para dar el alerta a escuelas vecinas, en un plan conjunto
con el Ministerio de Salud.
5-Conformar un comité de
crisis, con especialistas que evaluaran la situación y tomaran
las medidas pertinentes.
Este
trabajo es un primer borrador preeliminar. No debe tomarse como
una guía completa, porque son los primeros apuntes dada
la importancia del tema.
Fue
elaborado por el Instituto Superior de Ciencias de la Salud,
y su rector el Dr. Claudio Jorge Santa María.
Bibliografía
Insectología,
Lasala-Lopez. Editorial Ateneo
Pagina
Web Ministerio de Salud de la Nación, de la Ciudad de Buenos
Aires, de la Sociedad Argentina de Pediatría, entre otras
fuentes.
Prof.
Dr. Claudio Jorge Santa María
Rector